Portada Marzo: Ana Livia Sánchez Campos
“Creo en una justicia que acompañe,
prevenga y transforme vidas.”
La justicia laboral y constitucional como herramienta de prevención, cumplimiento y transformación
Con más de dos décadas de trayectoria en el ámbito jurídico federal, la abogada veracruzana Ana Livia Sánchez Campos se ha consolidado como una referente en Derecho Constitucional, Amparo, Derecho Laboral y Seguridad Social. Su experiencia como Jueza de Distrito del Nuevo Sistema de Justicia Laboral y su actual labor como consultora y capacitadora le permiten ofrecer una visión integral que combina técnica jurídica, enfoque humano y prevención de riesgos para empresas e instituciones.
MPM. Abogada, juzgadora, consultora y formadora: ¿cómo define hoy su identidad profesional?
Hoy me defino como una abogada integral: he tenido la oportunidad de desempeñarme en la función jurisdiccional, formar a nuevas generaciones de profesionistas y, actualmente, acompañar a empresas e instituciones desde la consultoría y la capacitación. Esa combinación me permite analizar los asuntos con visión técnica, estratégica y humana, pero también con enfoque preventivo.
Uno de mis principales compromisos es fortalecer a las MIPYMES —actores clave del crecimiento económico y del desarrollo productivo— para que cumplan de manera sólida sus obligaciones laborales, fiscales y de seguridad social.
MPM. Cuenta con más de 23 años de trayectoria en Derecho Constitucional y Amparo. ¿Qué le ha dejado este camino?
Me ha dejado satisfacciones profundas, personales y profesionales. Recién egresada inicié mi carrera en el Poder Judicial de la Federación, donde la Constitución se interpreta, se protege y se convierte en decisiones que impactan la vida real. Ahí aprendí que la justicia no es un concepto abstracto: puede reconstruir o fracturar proyectos de vida. Experiencia que marcó mi convicción de trabajar con rigor técnico, pero sin perder de vista el sentido humano de la justicia.
MPM. Fue Jueza de Distrito en el Nuevo Sistema de Justicia Laboral. ¿Cómo evalúa este modelo?
El Nuevo Sistema de Justicia Laboral está en proceso de consolidación. Es un modelo que busca procesos más ágiles, accesibles y centrados en las personas, justamente porque el esquema anterior podía tardar muchos años en concluir, lo que hacía que la justicia se volviera prácticamente inalcanzable. La justicia que no es pronta deja de ser justicia. En ese contexto, mi compromiso ha sido impulsar una justicia laboral más eficiente y humana, basada en excelencia jurídica y ética profesional, principios que hoy también rigen mi labor como abogada de empresa.
MPM. Hoy su trabajo se enfoca en el compliance laboral. ¿Por qué es tan relevante para las empresas?
Porque se convierte el cumplimiento en una estrategia de prevención y sostenibilidad. Implementar un programa sólido permite anticipar riesgos legales, reducir sanciones y multas, y construir entornos de trabajo más justos, seguros y éticos. En la práctica, el compliance se traduce en políticas, procedimientos y controles que aseguran que la operación cotidiana esté alineada con las leyes laborales, fiscales y de seguridad social, así como con estándares de integridad. Cuando realizo compliance en una empresa mi trabajo incluye evaluación de riesgos, diseño o actualización de políticas internas, implementación de canales de denuncia y mecanismos de investigación, y acciones específicas para prevenir y atender situaciones como hostigamiento, acoso sexual, incumplimientos de jornada, salario, seguridad e higiene, entre otros. El beneficio no es solo “evitar demandas”: también se protege la reputación, se fortalece la transparencia y se mejora la retención de talento.
MPM ¿Qué valor aporta su experiencia jurisdiccional a la consultoría empresarial?
Aporta una mirada muy concreta sobre lo que realmente pesa en un juicio: la evidencia y el orden documental. En el ámbito jurisdiccional pude identificar áreas de oportunidad recurrentes: muchas empresas pierden asuntos no necesariamente por “tener la razón o no”, sino por una deficiencia probatoria derivada de expedientes incompletos o desorganizados.
Documentos básicos —como controles de asistencia, recibos, contratos, políticas, constancias de vacaciones, condiciones de trabajo, entre otros— marcan la diferencia. Cuando no existen o no están debidamente integrados, la empresa puede terminar pagando dos veces algo que sí cumplió en su momento. Por eso, mi consultoría busca que el cumplimiento sea demostrable, trazable y defendible.
MPM. Usted impulsa una justicia con perspectiva de género, infancia y discapacidad. ¿Cómo se integra esto al ejercicio profesional?
Se integra desde el análisis del caso y del contexto. Aplicar perspectiva de género, infancia y discapacidad implica reconocer condiciones reales de desigualdad o vulnerabilidad que pueden afectar el acceso a la justicia y el ejercicio de derechos. No es un enfoque “adicional”: es una forma de mirar integralmente los hechos para construir estrategias jurídicas más justas, más sólidas y acordes con estándares actuales de derechos humanos. También ayuda a prevenir riesgos y malas prácticas dentro de organizaciones, porque obliga a revisar procesos y políticas internas con lentes más responsables.
MPM. Es socia cofundadora de Iudex Emerita y de JUSLAB. ¿Qué objetivos persiguen estos proyectos?
En Iudex Emerita buscamos brindar consultoría, litigio estratégico y compliance laboral de manera especializada. Nuestra prioridad es preventiva: ayudar a que las organizaciones operen con orden, legalidad y buenas prácticas. Y, cuando es necesario litigar, hacerlo con una defensa técnica, íntegra y responsable, cuidando tanto la estrategia como la ética.
En JUSLAB, el objetivo es formar abogadas y abogados altamente especializados, con metodología, seguridad jurídica y compromiso ético. Apostamos por una práctica profesional que no improvise, porque ello pone en riesgo derechos y debilita la confianza en el sistema de justicia
MPM. La docencia ha sido constante en su carrera. ¿Qué significa para usted formar a otros profesionales?
Es una de las labores más satisfactorias que he tenido. Creo firmemente que la juventud no es solo el futuro: es el presente. Ser docente universitaria me permite compartir mi pasión por el Derecho y la Justicia, pero también contribuir a una formación con sentido social y con rigor.
MPM. Finalmente, ¿qué mensaje le daría a las empresas y abogados que hoy enfrentan un entorno legal complejo?
A las empresas les diría que invertir en un programa de compliance integral no es un gasto: es una decisión estratégica. Someter a la organización a una evaluación completa para obtener un diagnóstico real de fortalezas y áreas de riesgo permite corregir procesos, prevenir litigios y construir una cultura de integridad.
A las y los abogados les diría que, frente a un entorno complejo, la respuesta sigue siendo la misma: estudio y actualización constante. Eso nos da herramientas para asesorar mejor, litigar con más solidez y servir con excelencia. Y, por encima de todo, actuar siempre con honestidad, responsabilidad y respeto: la técnica sin ética no construye justicia.
MPM. Qué te sensibiliza
Desde muy pequeña tuve la convicción de estudiar Derecho para acompañar y defender a quienes lo necesitan frente a arbitrariedades, abusos o desigualdades que los dejan en desventaja.
Creo que la justice debe ser un piso mínimo de dignidad: nadie debería quedar sin protección por falta de voz, recursos o poder. Esa convicción ha guiado mi trayectoria y explica por qué mi trabajo siempre busca equilibrar técnica con humanidad, y rigor con sentido social.
MPM. Hay temas sociales que desees cambiar y como lo harías
Me interesa transformar la discriminación de género estructural, especialmente en el ámbito profesional. Me duele que, aun con igual o mayor preparación, muchas mujeres sigan enfrentando techos de cristal: barreras invisibles que dificultan el acceso a posiciones de liderazgo. Y también los “pisos pegajosos”: cargas y expectativas —principalmente familiares y domésticas— que mantienen a muchas mujeres en puestos precarios, con menor salario o con menos posibilidades de crecimiento.
¿Cómo cambiarlo? Creo en tres acciones clave: impulsar nuevas masculinidades, fortalecer redes de apoyo entre mujeres y ejercer un liderazgo consciente. Las mujeres que hemos llegado a espacios de decisión tenemos la responsabilidad de abrir camino: impulsar a quienes vienen detrás y normalizar que maternidad, familia o vida personal no son obstáculos para la excelencia profesional.
MPM. Que piensas del empoderamiento de la mujer
Pienso que el empoderamiento de la mujer no es solo un discurso: es un proceso real de acceso a derechos, a oportunidades y a decisiones. Empoderar es que una mujer pueda elegir su proyecto de vida sin miedo, sin violencia, sin discriminación y sin barreras impuestas por estereotipos.
Para mí, el empoderamiento se construye con
educación, independencia económica, redes de apoyo y un sistema institucional
que garantice igualdad sustantiva.


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