Portada Marzo: Roxana León Sánchez


Roxana León Sánchez y Ana Livia Sánchez Campos 



En entrevista Roxana León Sánchez

 

-“Mi legado no son los casos resueltos, sino los profesionales que logren ejercer el derecho con excelencia técnica y compromiso social.”-

Especialista en Justicia Laboral y Litigio Estratégico

Mujer Primer Mundo conversa con una mujer cuya trayectoria judicial dejó huella en la evolución del sistema de justicia laboral en México. Desde la función jurisdiccional hasta la consultoría estratégica y la formación jurídica, su historia es la de una transformación con propósito.

MPM.  Después de 24 años dentro del Poder Judicial de la Federación, ¿qué aprendizajes esenciales le dejó la función jurisdiccional y cómo definieron su visión del derecho y la justicia?

      La función jurisdiccional me enseñó que el derecho no es únicamente técnica, sino responsabilidad social y durante 24 años tuve la certeza de que cada resolución impacta vidas reales. Aprendí que la justicia exige preparación constante, independencia de criterio y una profunda ética profesional, que el derecho debe ejercerse con rigor técnico, pero también con sensibilidad humana.

MPM.Hoy en esta nueva etapa profesional, ¿cuáles son sus acciones prioritarias?

      Mi prioridad es trasladar la experiencia judicial al ejercicio práctico del derecho con un enfoque en consultoría estratégica, litigio especializado y formación jurídica. Asimismo, realizar el acompañamiento de abogados, empresas y sindicatos para anticipar riesgos, diseñar estrategias procesales sólidas y fortalecer la práctica laboral bajo el nuevo sistema de justicia.  Paralelamente, impulso la capacitación profesional para que el conocimiento no se quede en la teoría, sino que se convierta en herramientas reales para litigar mejor.

MPM. Tomar la decisión de retirarse de la judicatura para emprender un proyecto independiente implica valentía y claridad de propósito. ¿Qué la motivó a dar este paso y cómo vivió ese proceso de reinvención profesional?

      Más que una decisión personal, constituyó un efecto colateral que tuve que enfrentar, sin embargo, me permitió entender que mi experiencia también podía tener un alcance mayor fuera del cargo. En ese sentido, dado que la reforma laboral transformó el sistema y fui pionera en su implementación en el Estado de Veracruz, sentí el compromiso de participar activamente en su consolidación desde otro espacio. La reinvención profesional no fue un cierre, sino una continuidad con otro enfoque: pasar de juzgar a formar, asesorar y construir estrategias. Fue un proceso de transición que combinó emoción, responsabilidad y propósito.

MPM. Su consultoría jurídica se distingue por un enfoque estratégico y preventivo. Desde su experiencia, ¿por qué la técnica jurídica y el diseño de estrategias procesales se han vuelto indispensables en el contexto legal actual?

      Porque el sistema laboral moderno es altamente técnico. No basta conocer la ley; hay que entender la lógica procesal, la carga probatoria y la estructura del nuevo modelo de audiencias. Una mala estrategia no solo pierde un juicio: compromete derechos. Hoy la prevención es tan importante como la defensa. Las decisiones procesales deben diseñarse desde el inicio, con visión integral y conocimiento profundo del funcionamiento judicial.

MPM . En materia de litigio estratégico y juicio de amparo, ¿qué errores observa con mayor frecuencia en la práctica profesional y qué recomendaría a quienes buscan ejercer con mayor solidez y visión a largo plazo?

      El error más frecuente es subestimar la técnica. Muchos litigios fracasan por deficiencias en la construcción argumentativa, pruebas mal ofrecidas o estrategias improvisadas. El litigio estratégico no es improvisación; es planeación.

MPM. El instituto de capacitación que dirige busca traducir la experiencia judicial en herramientas prácticas. ¿Qué considera que hace falta hoy en la formación de abogados y operadores del nuevo sistema de justicia laboral?

      Hace falta entrenamiento práctico. La formación jurídica sigue siendo demasiado teórica. Los abogados necesitamos aprender a litigar audiencias, a construir teoría del caso, a argumentar oralmente y a diseñar estrategias probatorias. Nuestro instituto nace precisamente para cerrar esa brecha entre academia y práctica. El nuevo sistema exige habilidades distintas a las tradicionales.

MPM. Como mujer que ocupó un cargo de alta responsabilidad dentro del sistema judicial, ¿cómo ha vivido el liderazgo femenino en el ámbito jurídico y qué cambios considera urgentes para fortalecerlo?

      He sido testigo de avances importantes, pero todavía hay retos. El liderazgo femenino en el ámbito jurídico requiere espacios reales de participación y reconocimiento por mérito. No se trata de cuotas, sino de garantizar igualdad de oportunidades y condiciones.

MPM. Su diferenciador profesional es el conocimiento interno del sistema judicial. ¿Cómo impacta esta visión en la asesoría que brinda a abogados, empresas y sindicatos?

      Impacta directamente en la calidad de la estrategia. Conocer el funcionamiento interno del sistema permite anticipar tiempos, riesgos y criterios jurisdiccionales. No es solo saber qué dice la ley, sino entender cómo opera en la práctica. Esa visión reduce incertidumbre y permite tomar decisiones jurídicas más inteligentes.

MPM. La justicia laboral moderna exige no solo conocimiento, sino criterio y ética. ¿Cómo se construye una defensa estratégica que sea técnicamente sólida y socialmente responsable?

      Con coherencia profesional. Se construye con una combinación de técnica jurídica con responsabilidad social; litigar no es ganar a cualquier costo, es defender derechos dentro del marco ético. La solidez técnica pierde valor si no está acompañada de integridad.

MPM. Mirando hacia el futuro, ¿cuál considera que es su mayor aporte al sistema de justicia laboral en México y qué legado le gustaría dejar en las nuevas generaciones de juristas?

      Mi mayor aporte es convertir la experiencia en conocimiento compartido. Quiero dejar una generación de abogados mejor preparados, más críticos y más responsables. Mi legado no son los casos resueltos, sino los profesionales que logren ejercer el derecho con excelencia técnica y compromiso social.

 


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